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Una lectura inquietante
El sábado a las nueve de la noche, cuando ya estaba decidido que no iba a hacer ninguna salida especial, abrí la primera hoja de El lector, la novela de Bernard Schlink. Hacía años que no me pasaba algo así. No paré de leer hasta terminarla, cerca de la una de la madrugada.
Uno de los temas de la novela es cómo hizo la sociedad alemana para sobreponerse al nazismo. Cómo las generaciones posteriores a la segunda guerra mundial juzgaron a los protagonistas y cómo construyeron una memoria del holocausto. El tema me atrapa por lo inacabado. ¿Lograron cerrarse las heridas por lo que Joaquim Fest denominó una guerra fraticida? ¿Para qué sirve la justicia? ¿Quién tuvo finalmente la culpa? ¿Los miembros del partido nazi, o toda la sociedad alemana? También me interesa porque procesos similares atraviesan sociedades como la argentina a la hora de recomponer y construir un relato histórico de sus últimos 30 años.
Comparto también el trailer de la película, que todavía no pude ver, pero sin duda lo haré pronto.
3 comments Marzo 30, 2009
Pierre Menard, sweding y algunas otras ideas para elaborar
Esto es “sweding”. ¿Quieres saber que es “sweding”?
Tomas una cosa que te gusta y la mezclas con otra cosa que
te gusta y creas una cosa nueva.
No es lo que era, pero ahora es algo nuevo basado en la vieja
cosa. Es ponerte dentro de lo que te gusta, eso es sweding!
Hay una película que muero de ganas de ver, pero mi absoluta incapacidad para el pirateo (y el hecho de que aún no se estrenó en Argentina) no lo permitieron. Es Be Kind Rewind, de Michel Gondry, a la cual pertenece la frase que inicia este post.
La peli se trata de un empleado de un video club que accidentalmente borra todas las cintas del local. Para evitar que el dueño se entere, empieza a rehacer todas las películas, actuando él y un amigo. Asumen que las personas no se darán cuenta ya que no vieron la película original.
Cuando hace unos días leí el cuento Pierre Menard, autor del Quijote, no pude evitar trazar alguna relación entre aquel personaje y el sweding imaginado por Gondry. ” No quería componer otro Quijote —lo cual es fácil— sino el Quijote. Inútil agregar que no encaró nunca una transcripción mecánica del original; no se proponía copiarlo. Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran palabra por palabra y línea por línea con las de Miguel de Cervantes”, escribe Borges.
Y sigue:
“No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil. Una doctrina es al principio una descripción verosímil del universo; giran los años y es un mero capítulo —cuando no un párrafo o un nombre— de la historia de la filosofía. En la literatura, esa caducidad es aún más notoria. (…) [Menard] resolvió adelantarse a la vanidad que aguarda todas las fatigas del hombre; acometió una empresa complejísima y de antemano fútil. Dedicó sus escrúpulos y vigilias a repetir en un idioma ajeno un libro preexistente. Multiplicó los borradores; corrigió tenazmente y desgarró miles de páginas manuscritas”.
Mis primeras reflexiones son un tanto obvias. En tiempo en que emergen nuevas formas de producción (como las demostradas por Wikipedia y el software libre), en la cual categorías como la autoría y la propiedad intelectual empiezan a borronearse, ¿cuáles son los alcances del sweding? ¿Cuántos Pierre Menard existen hoy en el mundo?
Cuando vea la peli lo sigo pensando.
1 comment Noviembre 17, 2008
Qué fue de la vida de

4 comments Febrero 1, 2008
